Metal Gear Solid: Peace Walker (II)

Metal Gear Solid: Peace Walker (II)

EL ESLABÓN PERDIDO (2ª Parte) Por David Catalina

[…] Retomando la acción tras lo sucedido en Portable Ops, Naked Snake ha creado su propio ejército privado, y ofrece sus servicios allí donde haya una causa justa por la que luchar. Los acontecimientos lo llevan hasta Costa Rica en pleno 1974, un país sin ejército que sin embargo afronta una crisis bélica sin precedentes, con armas nucleares de por medio, de la que solo alguien como Snake y sus Militaires Sans Frontières serán capaces de sacarlos. Ese contexto sirve para ampliar las ideas de Portable Ops, así pues Peace Walker deja de ser una aventura en solitario, tal y como ha sido tradición en la serie, y pasa a convertirse en una aventura cooperativa.

LA PAZ ANDANTE

No se ha descartado la posibilidad de completar el juego en solitario, pero el nivel de dificultad en determinados escenarios sugiere claramente que Kojima y su equipo han querido potenciar desde el primer momento el aspecto cooperativo, que permite dos jugadores simultáneos en los escenarios corrientes, y hasta cuatro en los momentos de enfrentamiento con los rivales que hacen las veces de jefes de nivel. Las diferencias entre un modo de juego y otro son obvias, pero se ciñen a la acción directa, sin presentar variaciones argumentales: jugar con un compañero permite, por ejemplo, subir a lugares inaccesibles sin apoyo, o facilita la infiltración al contar con un observador. Eso sin tener en cuenta el notable aumento en la capacidad de fuego y destrucción en caso de ir acompañado, algo que se agradece especialmente contra los jefes de nivel. Sea cual sea la forma elegida para afrontar la aventura, el carácter comunal del juego es el elemento distintivo frente a otras aventuras de los distintos Snakes. Formaba parte de la leyenda la creación de un paraíso del guerrero llamado Outer Heaven, y Peace Walker responde en parte a esa duda, aunque no cierra la trama al respecto.

Outer Heaven, en esta ocasión, es una gran plataforma marítima en expansión en la que Snake establece su cuartel general, un lugar en el que alojar las tropas que ha reclutado y en el que gestionar sus recursos, una localización con una apariencia similar al lugar en el que se desarrolló Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty (íd.; Konami, 2001), aunque con más posibilidades de expansión. Este Outer Heaven no es el mismo que se menciona en el primer Metal Gear, pero sí es el punto de partida para aquel, por lo que se deja entrever que Peace Walker, a pesar de su condición de eslabón perdido en la mitología de Metal Gear, es en realidad (o puede ser) el punto de origen de muchas más entregas de la serie que cubran los casi 20 años que pasan entre Peace Walker y el Metal Gear de MSX.

A pesar de la plataforma en la que se presenta, situada en una clara situación de inferioridad en cuanto a características técnicas respecto a PlayStation 3, Peace Walker fue planteado como una nueva entrega de pleno derecho dentro de la serie Metal Gear Solid, incluso llevando el número 5 en el título en las fases tempranas de su desarrollo, y el equipo de Kojima no ha escatimado en medios para que no solo no desvirtúe el conjunto, sino que aporte algo positivo a su legado. A nivel audiovisual sería injusto hacerle cualquier reproche a Peace Walker, ya que cuenta con escenarios sorprendentemente amplios y variados, y con grandes oportunidades de interactividad, tanto jugando solo como acompañado. Además se ha puesto un especial empeño en adaptar la aventura a las necesidades de cada jugador, ofreciendo varios esquemas de control configurables, y distintos tipos de instalación (siendo posible, por ejemplo, jugar sin el audio de las conversaciones por radio) para ceñirse a la memoria disponible. Pero, al margen de sus más que notables logros técnicos, Peace Walker ofrece una aventura extensa y variada, y con un logrado sentido del compañerismo.

Retomando y expandiendo una de las propuestas de Portable Ops, Outer Heaven se convierte en el elemento estratégico del juego que complementa la acción. Snake puede capturar a los soldados enemigos utilizando el Fulton Skyhook (un pequeño globo que los eleva con rapidez para que un avión los recupere con un gancho), y una vez bajo su custodia automáticamente pasan a formar parte de su ejército. Es entonces cuando el jugador debe analizar las características de cada soldado para asignarlo a cada una de las áreas de la base (la cocina, el hospital, el laboratorio tecnológico, el área de inteligencia militar, o el combate), explotando así sus habilidades de la mejor forma posible, siempre en beneficio de la comunidad. El hecho de descuidar, por ejemplo, la cocina, repercute directamente en la moral, y por tanto el rendimiento, de la tropa de Snake. Si se cuida el nivel de investigación se obtienen beneficios en forma de mejor equipamiento y armas. Si uno de los soldados ha resultado herido, es posible enviarlo a la enfermería hasta que se recupere. Kojima Productions consigue integrar con fluidez la sensación de dirigir un ejército, y consigue que sea a la vez entretenido y enriquecedor para la propia experiencia. Los mismos soldados que pueblan Outer Heaven son los que pueden utilizarse en distintos tipos de pequeñas misiones que no forman parte de la trama, pero que sí ayudan a obtener recursos y mejorar el ejército con los puntos obtenidos.

Son misiones autoconclusivas que tienen lugar en los escenarios ya superados, y que van desde las prácticas de tiro o recuperar a algún soldado enemigo que pueda ser útil para Snake, hasta misiones de demolición. Además de soldados es posible recuperar vehículos contra los que se haya combatido previamente, lo que aumentará así el arsenal. Como complemento hay niveles de enfrentamiento multijugador para hasta seis jugadores, dando la vuelta al concepto de cooperación si el jugador decide introducirse en una partida en la que los enfrentamientos no estén organizados por equipos. Peace Walker es la experiencia de juego más completa de Metal Gear desde el propio Snake Eater, algo que resulta especialmente llamativo y meritorio tras una experiencia tan constreñida como es Guns of the Patriots.[…]

Publicado en Star-t Magazine 03, Abril 2011

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