Rage (I)

Rage (I)

ACCIÓN MUTANTE (1ª Parte) Por Daniel Gómez.

Rage es el primer escaparate de id Tech 5, el nuevo motor gráfico desarrollado por el fundador y alma de la compañía, John Carmack. Y también es el mejor juego de la compañía tejana hasta la fecha. Pero, ¿son suficientes méritos en el hipercompetitivo mercado de los videojuegos?

Desde sus inicios, id Software ha sido sobre todo una compañía tecnológica centrada en la innovación de los motores gráficos tridimensionales en tiempo real. También le debemos –entre otras cosas– la popularización de los editores de juegos, con los consiguientes nuevos niveles y modificaciones (mods) y las furiosas batallas en línea (deathmatch). Incluso fueron importantes impulsores del modelo de distribución shareware gracias a la popularidad de juegos como Wolfenstein 3D (íd.; id Software, 1992) o Doom (íd.; id Software, 1993). Carmack, además, y de manera personal, inventó prácticamente el concepto de “diario de desarrollador” con las actualizaciones de su .plan (1), en el que compartía con los internautas el día a día de su trabajo como desarrollador. Rage (íd.; id Software, 2011) es el primer juego de la compañía con la nueva tecnología gráfica, y también el primero que distribuye Bethesda Softworks, en todos los aspectos, una nueva era para id Software.

AL PRINCIPIO FUE UN METEORITO

El juego empieza un 23 de agosto de 2029 con una escena no interactiva en la que se muestra la aproximación y colisión con la Tierra del asteroide Apophis, mientras vemos de manera paralela los preparativos para poner en estado de hibernación a un puñado de afortunados humanos que han sido puestos a salvo bajo tierra en refugios denominados arcas. Estas arcas forman parte del proyecto Edén, y están pensadas para proteger a los humanos que duermen en ellas hasta el momento en que las condiciones en la superficie de la Tierra vuelvan a ser compatibles con la vida humana. Ciento seis años después del impacto de Apophis, el arca en la que veíamos los preparativos de hibernación sufre una avería que provoca la muerte de todos sus ocupantes menos uno, el protagonista de la historia. Amnésico, solo, y sin equipamiento alguno, como mandan los cánones, empieza sus primeros interactivos pasos con un breve tutorial de movimiento para descubrir los controles y dirigirse después a la superficie y su cegadora luz diurna.

Lo primero que aprende el jugador en Rage es que el entorno puede ser muy hostil, aunque poco después uno de los habitantes de esta desolada Tierra –el Yermo– contacta con nosotros y muy amablemente nos ofrece ayuda y un asiento en su buggy. Tanta amabilidad podría parecer forzada en un escenario inhóspito como este, pero como descubriremos más tarde, alguien “normal”, por desorientado que esté, es preferible a uno de los bandidos que también habitan la zona. O aún peor, a uno de los mutantes. La presencia de mutantes en un escenario posapocalíptico provocado por un meteorito y no por una guerra nuclear global es al principio desconcertante, pero la propia evolución de la trama pronto ofrece una explicación: una de las facciones hostiles, La Autoridad –muy interesada en los supervivientes de las arcas– ha estado realizando experimentos con humanos que han acabado creando mutantes. La política del Yermo no es muy diferente de lo visto en otros juegos o en películas de similar temática: cruentas luchas por los recursos disponibles y facciones a medio camino entre las sectas chaladas y los grupos de mercenarios y bandidos.

Este es el entorno ideal para un recién llegado, a quien no le faltarán encargos cuyo propósito es, por un lado, hacer avanzar la trama del juego, y por otro, suministrarle los objetos y los fondos necesarios para ir completando su equipamiento. Pronto el protagonista se encontrará ayudando a la facción denominada La Resistencia y descubriendo por qué la mayoría de los hibernados en las arcas enterradas bajo tierra aún no han sido “despertados”.

ENTRA POR LOS OJOS

Aunque la historia sobre la que cabalga Rage dista mucho de ser original dado que los escenarios posapocalípticos son un clásico de los videojuegos (2), hay que conceder a id Software que su representación de una Tierra dominada aún por las ruinas, las chabolas de hojalata y el reciclaje industrial es espléndida. Es precisamente en las vistas escénicas y en los planos generales donde mejor se aprecia el trabajo de los artistas y las capacidades del motor gráfico id Tech 5. Aunque los gráficos del juego son sencillamente espectaculares (la primera visita a Wellspring deja una profunda impresión), no se puede decir lo mismo cuando observamos el mundo de Rage más de cerca.

Lo primero que aprende el jugador en ‘Rage’ es que el entorno puede ser muy hostil.

Rage es un juego multiplataforma y, por lo tanto, los gráficos y su optimización difieren según la plataforma. La versión comentada aquí es la de PC, algo que parecía casi obligatorio teniendo en cuenta los antecedentes de id Software y Carmack. Pero esto es 2011, no 1996, y el mercado y la industria han cambiado mucho. Tal y como un siempre sincero John Carmack reconocía durante la QuakeCon 2011, Rage y el motor gráfico id Tech 5 está optimizado no para compatibles sino para las videoconsolas, o dicho de otra manera, el id Tech 5 y su exclusiva tecnología MegaTexture trabaja mejor en hardware con poca memoria y poca latencia (3). Dado que el PC sufre de mayor latencia debido especialmente a las diversas capas de software presentes (sistema operativo, sistema gráfico, APIs, etc.), y aunque disponga de mayor cantidad de memoria y más velocidad general, se ve penalizado por una arquitectura menos especializada que la de las videoconsolas. […]

(1) También conocido como finger protocol, se trata de un pequeño programa nacido en los sistemas Unix que podría describirse como el abuelo del microblogging, ya que permite compartir actualizaciones de estado con otros usuarios de la red.
(2) Valgan como algunos ejemplos muy conocidos Fallout (íd.; Interplay, 1997), Metro 2033 (íd.; 4A Games, 2010) y Stalker (Stalker: Shadow of Chernobyl, GSC Game World, 2007), entre otros.
(3) En este contexto, la latencia se refiere a la rapidez de comunicación entre los diferentes componentes de un ordenador o consola, memoria gráfica, memoria general, almacenamiento, CPU, GPU, etc.

Publicado en Star-t Magazine 06, Junio 2012

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